Causas de un Crash

Había empezado este blog para ir guardando análisis de los diferentes valores que componen el mercado continuo y alguno más. Al final, casi sin querer, los primeros pasos los estoy dando en el estudio de una hipotética megacrisis similar a la de los años 30, de tal forma que el blog está empezando a ser un poco deprimente, pero no puedo evitarlo.

Es verdad que no estamos listos para desarrollar un Crash bursátil como en el 29, pero el hecho de que empiecen a sucederse una serie de medidas a nivel macroeconómico tan similares a la de aquellos años me está preocupando.

Hay varios pasos que se dieron en aquel entonces que desembocaron en el mayor desastre económico jamás visto y que se podrían enumerar de la siguiente manera:

1. Descenso de las ventas, que intenta corregirse mediante la adjudicación de créditos fáciles y compras a plazos, hasta el punto de que se consiguió que la tasa de endeudamiento de las familias fuera una de las más altas de todos los tiempos.

2.Especulación. La facilidad para obtener créditos sirvió para iniciar negocios fáciles y rápidos, como la inversión bursátil e inmobiliaria, la consecuencia de esto fue un encarecimiento atroz tanto de las viviendas como de las acciones.

3.Inflación crediticia. Uso y abuso de los créditos bancarios para financiar cualquier operación con el único aval del bien adquirido.

4.Elevación de los aranceles sobre bienes extranjeros, de tal forma que imposible vender en América productos que no fueran oriundos. Hoy la devaluación del Dólar está consiguiendo algo muy similar a lo que ocurrió entonces.

5. Subida de los tipos de interés. Con el excesivo endeudamiento que se tenía en aquellos tiempos esto supuso el detonante para la gran bomba económica que se había ido desarrollando en los años anteriores a la Gran Depresión.

El Crash del 29 no se produjo de la noche a la mañana, como puede apreciarse, tardó varios años en fraguarse y al igual que hoy las consecuencias tardaremos en verlas, al menos que se vayan tomando medidas para evitarlas.

De momento estoy tranquila, sólo interrumpirá mi paz una excesiva subida de las bolsas al calor de un trasfondo económico de crisis manifiesta. De momento, todavía hay lugar para la esperanza.

No quiero acabar sin poner un pequeño texto de Hobsbawm respecto a las crisis financieras:

"“Para aquellos de nosotros que vivimos los años de la Gran Depresión, todavía resulta incomprensible que la ortodoxia del mercado libre, tan patentemente desacreditada entonces, haya podido presidir nuevamente un período general de depresión a finales de los ochenta y principios de los noventa, en el que se ha demostrado igualmente incapaz de aportar soluciones. Este extraño fenómeno debe servir para recordarnos un gran hecho histórico que ilustra: la increíble falta de memoria de los teóricos y prácticos de la economía. Es también una clara ilustración de la necesidad que la sociedad tiene de los historiadores, que son los “recordadores” profesionales de lo que sus ciudadanos desean olvidar.”

La FED y su fábrica de dinero

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha vuelto a inyectar hoy 12.500 millones de dólares (8.868 millones de euros) al sistema bancario mediante una operación colateral de recompra con vencimiento a un día tras dos jornadas consecutivas sin llevar a cabo este tipo de operaciones de financiación.
El instituto emisor indicó que en la operación, que estuvo compuesta por bonos del Tesoro y títulos de agencia, recibió peticiones por valor de 46.250 millones de dólares (32.814 millones de euros).
Con esta nueva operación, la Fed ha puesto a disposición del mercado un total de 464.950 millones de dólares (330.038 millones de euros) desde el pasado 9 de agosto.
La Fed, el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco Central de Japón comenzaron a realizar inyecciones de liquidez en el mercado para evitar el desplome de las bolsas y la volatilidad, debido al temor creado en torno a la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos.
El pasado día 18 de septiembre, la Fed recortó los tipos de interés en 50 puntos porcentuales, hasta el 4,75%, con el objetivo de prevenir los "efectos adversos" derivados de las turbulencias financieras por la crisis del sector subprime norteamericano.

Europa press (9-10-2007)